Por: Silvia Miró Quesada – Fundadora de E-Cloud Perú
Vivimos en la era dorada del audio. Los podcasts documentales han demostrado una capacidad inmersiva única para conectar con las audiencias, y un ejemplo perfecto de este fenómeno es la reciente y aclamada producción de Podium Podcast Chile, Necesito poder respirar: la vida de Jorge González.
Este trabajo no solo superó el millón de reproducciones en Spotify y se posicionó entre los 10 mejores podcasts en español de 2024, sino que también fue galardonado con el premio WAN-IFRA Digital Media 2025 al «Mejor Uso de Audio» y seleccionado como finalista del prestigioso Premio Gabo.
¿Cuál fue el ingrediente secreto detrás de este nivel de inmersión y éxito? El uso magistral del archivo periodístico e histórico.
Para contar la historia de una figura tan compleja como el exlíder de Los Prisioneros, el equipo de producción liderado por Trinidad Piriz, Nicolás Alonso y Jorge Aspillaga dedicó un año entero a la investigación. El resultado fue un guion de más de 200 páginas nutrido por «cientos de horas de archivo» y «numerosos registros inéditos».
En lugar de depender únicamente de memorias recientes, los creadores utilizaron el archivo como un cimiento narrativo:
- Rescate de material olvidado: El punto de partida del proyecto fueron 10 casetes de entrevistas grabadas por el periodista Emiliano Aguayo a principios de los años 2000, las cuales sirvieron para su libro Maldito sudaca publicado en 2004.
- Inmersión en la época: Se integraron extractos de apariciones televisivas, como la participación del músico en el programa «Noche de ronda» con Raúl Alcaíno, y voces de archivo de los ingenieros que grabaron discos icónicos como La voz de los 80 y Pateando piedras.
Como bien destacó el jurado del Premio Gabo, este «extenso trabajo de recopilación» es precisamente lo que eleva a la obra y la convierte en un enorme exponente del género biográfico. Contar la historia de Jorge González a través de estos registros es, en el fondo, contar la historia social y política de todo un país.
La oportunidad de negocio oculta para los medios de comunicación
Aquí es donde el éxito de Necesito poder respirar trasciende lo cultural y destapa una lección comercial vital: los medios de comunicación tradicionales están sentados sobre una mina de oro no explotada.
Canales de televisión, emisoras de radio y periódicos acumulan en sus bóvedas décadas de entrevistas crudas, casetes sin editar, despachos en vivo, cintas de video y libretas de apuntes. Históricamente, este material se ha considerado un «gasto de almacenamiento» o simple material de consulta interna. Sin embargo, el formato del podcast documental transforma estos archivos en activos altamente monetizables.
¿Cómo pueden los medios capitalizar esta oportunidad?
- Creación de Propiedad Intelectual (IP) Premium: En lugar de dejar que las entrevistas de hace 20 años acumulen polvo, los medios pueden reempaquetarlas utilizando guiones envolventes y diseño sonoro cinematográfico (como lo hizo el músico Luciano Correa en este podcast). Esto genera contenido exclusivo que puede atraer patrocinios de alto valor o modelos de suscripción para oyentes.
- Licenciamiento de Archivos: Las productoras independientes y las grandes plataformas de streaming están hambrientas de historias reales y voces auténticas. Los medios pueden establecer nuevas líneas de ingresos cobrando por el derecho de uso de su material de archivo, convirtiéndose en proveedores clave para la industria del entretenimiento.
- Spin-offs de libros y reportajes pasados: Así como los 10 casetes de un libro de 2004 cobraron nueva vida en 2024, las grandes investigaciones del pasado pueden ser adaptadas al formato sonoro para alcanzar a una audiencia más joven (generación Z y Millennials) que prefiere consumir contenido a través de audífonos.
Conclusión
El caso de Necesito poder respirar demuestra que la innovación narrativa no siempre requiere inventar algo desde cero; a veces, requiere saber escuchar lo que ya tenemos guardado. Para los medios de comunicación, la revolución del audio es una invitación a mirar hacia sus propios sótanos. Es hora de desempolvar las cajas, digitalizar las cintas y convertir el pasado en la próxima gran oportunidad de negocio del futuro.